La Reforma del Estado
Beatriz A. García Acevedo
Beatriz A. García Acevedo
La Reforma del Estado es un tema polémico y de gran importancia. Sobre éste se han presentado centenas de discusiones desde hace bastantes años, sin embargo, hasta el momento no ha habido como resultado una actualización de la Constitución Política de acuerdo a las necesidades de un Estado democrático.
En marzo pasado el tema de la reforma se introduce nuevamente en el panorama político por medio de una ley impulsada por el presidente de la Cámara de Senadores, Manlio Fablio Beltrones, la cual establece como objetivo el “impulsar la discusión, los acuerdos y la concreción de los cambios sustantivos a la constitución y a la legislación secundaria, que adecuen y vigoricen el Estado Social y de derecho de nuestro país.” [1]
El proceso electoral del 2006 y las campañas electorales que le anteceden fueron precedentes importantes que encausaron tal discusión, pues aportaron elementos que mostraron el desgaste de las instituciones y las imperfecciones de nuestra democracia.
Por tanto, el retomar la discusión de la Reforma del Estado genera expectativas, pues algunos actores políticos -e incluso los ciudadanos opinan-, es la panacea para la situación del país, pero con el paso del tiempo se ha visto que la clase política no ha estado a la altura de las necesidades del país ni de las exigencias de sus ciudadanos; además no ha puesto en práctica las recomendaciones hechas por especialistas en este sentido.
El proceso de reformas estatales es casi una constante, por lo menos en los últimos 20 años, pero esta última fase, cuyo objetivo es la implementación de un nuevo proyecto de país, se puede fechar a partir de diciembre de 1982; de entonces a la fecha se ha concretado algo que ha dependido de una tensión persistente entre el diseño estructural del cambio de perfil estatal, es decir, la implementación de un nuevo modelo de desarrollo y la coyuntura interna y externa de un “presente continuo” que también ha impuesto sus tiempos y ritmos.
“Este último proceso de reforma estatal ha transitado por distintas fases de políticas económica:
1) un reordenamiento económico en las finanzas públicas, que al mismo tiempo posibilitó una mayor transferencia de recursos al exterior, estrategia seguida durante el delamadridismo, con lo cual se recreó la ilusión de crecer y pagar al mismo tiempo; 2) una fase intermedia de patos corporativos, atravesada por todo el conflicto de la sucesión presidencial, en donde se anunció la nueva ilusion de pagar o crecer, mediante una combinatoria de medidas económicas ortodoxas y heterodoxas; y 3) la fase actual, en donde se prolonga la estrategia del pacto, pero ya se despliega con mayor claridad la forma de inserción del país a la economía mundial y principalmente a la economía norteamericana, en donde se hace férrea defensa del Acuerdo de Libre Comercio como la vía de solución al crecimiento interno y a la inevitable interdependencia mundial".
En el sexenio anterior –por mencionar las discusiones más próximas- pudimos ser testigos de los foros llevados a cabo con el fin de poner a discusión qué Reforma era la adecuada para nuestro país. Funcionarios públicos federales y estatales, intelectuales y representantes de la sociedad civil se reunieron en junio del 2000 con el objetivo de exponer temas relevantes para consolidar el “cambio” democrático, esto en la llamada Comisión de Estudios para la Reforma del Estado, la cual fue coordinada por Porfirio Muñoz Ledo.
En segundo término, se organizaron el la Cámara de Diputados las audiencias públicas "Gobernabilidad democrática: ¿Qué Reforma?", del 27 al 30 de septiembre de 2004 y, en tercer lugar, el 24 de enero de 2005 el "Foro Nacional: Reforma por la República", convocado por la Asociación Nacional para la Reforma del Estado, encabezada nuevamente por Muñoz Ledo.
Esto motivó, una vez más, una amplia reflexión sobre las asignaturas pendientes sobre la materia, sin embargo, no pasó nada. Hubo propuestas encaminadas a un cambio en las estructuras del país, pero tanto el legislativo como el ejecutivo, "ni las vieron ni las escucharon".
¿Qué es la Reforma del Estado?
El concepto es muy extenso ya que incluye gran cantidad de temas que pertenecen a los ámbitos de política económica, política social, administración pública, política electoral, etcétera. Siendo pues un concepto tan vasto, termina por perder su significado y se convierte en una idea ambigua.
Para el analista Aziz Nassif la Reforma del Estado se entiende como: “… el proceso de reacomodo del Estado como poder y como aparato, para la resolución de dos factores básicos: las condiciones de gobernabilidad de un régimen político que empezó a ser obsoleto, y readecuar el desarrollo económico a las nuevas condiciones internacionales”. [2]
La Reforma del Estado puede considerarse como un proceso cuyo objetivo esencial busca que el Estado asegure su supervivencia y su funcionalidad ante los cambios económicos, políticos y sociales del país.
La Reforma del Estado puede considerarse como un proceso cuyo objetivo esencial busca que el Estado asegure su supervivencia y su funcionalidad ante los cambios económicos, políticos y sociales del país.
Ahora vuelve a plantearse el tema de la reforma en nuestro país mediante una ley conocida como “Ley Beltrones” que, de cierta manera, obligaría a los legisladores a tener resultados dentro de un año, aunque de no lograr ningún resultado no habrá ningún tipo de sanción. La cuenta regresiva comenzó desde abril y ya se verá la voluntad de nuestra clase política.
Cabe mencionar, que este paso por parte de los legisladores ha sido visto con buen ánimo pues se argumenta hay un asomo de sensibilidad política y un ánimo de dialogar para por fin llegar a un acuerdo que beneficie a todos.
Cabe mencionar, que este paso por parte de los legisladores ha sido visto con buen ánimo pues se argumenta hay un asomo de sensibilidad política y un ánimo de dialogar para por fin llegar a un acuerdo que beneficie a todos.
“A lo largo de la historia del país, desde que se elabora la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos en 1917 no se había dado un paso de esta envergadura, pues a pesar de que este documento ha sido reformado más de 300 veces, las modificaciones siempre se realizaron por temas específicos. Así vemos cómo en algunas áreas (principalmente en la electoral) se avanza sustancialmente y en otras existe un retraso considerable.” [3]
De esta manera, el pasado 14 de febrero la Cámara Alta dio luz verde a la Ley y no fue hasta el pasado 29 de marzo, luego de que pasara a revisión en la cámara baja y de que se le hicieran algunos ajustes, (sobre todo en la cuestión de la paridad) que se aprobó definitivamente por 108 votos a favor en la cámara de origen.A partir del 14 de febrero, como se menciona, comenzó el debate entre las principales fuerzas políticas, luego de un sugerente mea culpa integrado en el dictamen.
“Nuestro régimen político muestra signos de agotamiento, el presidencialismo mexicano omnipresente y hegemónico cada vez encuentra mayores dificultades para construir mayorías estables o consensos útiles para el gobierno, y en nuestra sociedad ha emergido un pluralismo vigoroso que exige límites al ejercicio unilateral del poder, así como un mayor peso de representación nacional en la formación de las decisiones públicas. Recientemente, la falta de acuerdos ha permitido que prevalezcan las diferencias sobre las coincidencias, pero no sólo esto, sino también la carencia de mecanismos apropiados para dialogar y convenir sin perder en el camino identidad y propósitos de cada uno de los grupos políticos que han pretendido asumir la representación de la sociedad”. [4]
A partir de entonces se acordó una discusión obligatoria sobre ejes fundamentales como son:Régimen de Estado y Gobierno, Democracia y sistema electoral, Federalismo y Reforma del Poder Judicial, Reforma Hacendaría y Garantías Sociales. Esto mediante un proceso de negociación y construcción de acuerdos que constará de: Presentación de propuestas, Consulta Pública, Negociación y Construcción de Acuerdos, Redacción de los Proyectos, Aprobación, Firma y Representación de Iniciativas y finalmente el Proceso Legislativo.
¿Qué se espera?
Lo deseable, por supuesto, sería una verdadera reforma estructural que equilibre a los tres poderes de la Unión, fortalezca a los estados y le brinde a la ciudadanía un peso específico en las decisiones importantes para el desarrollo del país.
¿Será realmente posible lo anterior, aún cuando para algunos una verdadera Reforma incluye el llamado a un Congreso Constituyente que verdaderamente haga una reforma de raíz a la Carta Magna?Ya se verá con el paso del tiempo.
Por lo pronto, hemos sido testigos del ‘envalentonamiento’ de los legisladores que han procesado la reforma Electoral. También están en curso la Reforma Judicial y se ha establecido la agenda para la discusión de la reforma a medios. La Reforma Fiscal es ya un hecho, lamentablemente no muy favorecedor pero al igual que el tema electoral ya está discutido y aprobado.
Por lo pronto, hemos sido testigos del ‘envalentonamiento’ de los legisladores que han procesado la reforma Electoral. También están en curso la Reforma Judicial y se ha establecido la agenda para la discusión de la reforma a medios. La Reforma Fiscal es ya un hecho, lamentablemente no muy favorecedor pero al igual que el tema electoral ya está discutido y aprobado.
En el rubro de Régimen de Estado y de gobierno también se ha dado paso a la discusión. Sin duda uno de los ejes rectores de una reforma verdaderamente estructural incluye la intromisión a este tema.
Este sin duda es un momento decisivo, luego de la lamentable posición adoptada con la Ley Televisa. Tienen un compromiso con la historia, con los ciudadanos y con su país que cada vez parece quedarse más rezagado.
Se dice que el peor castigo para un político es aquel dado por la opinión pública, sin embargo en el acontecer nacional se han visto tantos descaros que en ocasiones se duda de si esta opinión pública realmente les importa.
El ex senador Javier Corral expresa: “La vida nos presenta a lo largo de nuestra historia personal dos o tres momentos esenciales para trazar inequívocamente nuestra identidad… Circunstancias en las que se pone a prueba decir con toda claridad quiénes somos y qué no somos, por qué luchamos en la vida y hasta dónde podemos llegar, o en palabras del ministro de la Suprema Corte de Justicia Sergio Salvador Aguirre Anguiano: de qué están hechas las personas. Dejarlas pasar o resolverlas de manera contraria a la íntima convicción genera un profundo naufragio en el que se pierde la esencia personal.” (El Universal, “Aprender la lección”,12 de junio de 2007).
Aquellas oportunidades de las que habla el ex senador se encuentran ahora a la vuelta de la esquina, en ellos estará elegir la decisión correcta para demostrar quiénes son y de qué están hechos.
El ex senador Javier Corral expresa: “La vida nos presenta a lo largo de nuestra historia personal dos o tres momentos esenciales para trazar inequívocamente nuestra identidad… Circunstancias en las que se pone a prueba decir con toda claridad quiénes somos y qué no somos, por qué luchamos en la vida y hasta dónde podemos llegar, o en palabras del ministro de la Suprema Corte de Justicia Sergio Salvador Aguirre Anguiano: de qué están hechas las personas. Dejarlas pasar o resolverlas de manera contraria a la íntima convicción genera un profundo naufragio en el que se pierde la esencia personal.” (El Universal, “Aprender la lección”,12 de junio de 2007).
Aquellas oportunidades de las que habla el ex senador se encuentran ahora a la vuelta de la esquina, en ellos estará elegir la decisión correcta para demostrar quiénes son y de qué están hechos.
Por nuestra parte, por el lado de la ciudadanía, queda estar al pendiente de todas las discusiones y sobre todo de las decisiones que tomen los principales grupos parlamentarios. El primer paso para hacer de nuestra democracia una democracia participativa, es estar al tanto de lo que acontece y hacer propuestas desde nuestras trincheras, en este caso -por qué no-, desde el área académica.
[1] Dictamen de las Comisinones Unidas de Reforma del Estado y de Estudios Legislativos Primera, que contiene Proyecto de Dcreto de Ley de Reforma del Estado. Pág. 3
[2] Barros Horcaditas José, Hurtado Javier, Fernández del Castillo Germán. Transición a la democracia y Reforma del Estado en México. Pág. 77
[3] Salmerón, Isabel. La Reforma del Estado sería el mayor avance desde 1917. http://www.siempre.com.mx/2815salmeron18.htm
[4] Proyecto de Decreto de Ley de Reforma del Estado. Pág. 3
*La autora es estudiante del séptimo semestre de Comunicación Política.

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