A un año del “gobierno legítimo” de México
Astrid Fonseca
A POCO más de un año del llamado del fraude electoral, se cumplen los primeros 12 meses del "gobierno legítimo" de Andrés Manuel López Obrador en los que ha enfrentado retos ante poderes fácticos que han recurrido a varias estrategias para mitigar el Proyecto Alternativo de Nación, legitimado por la Convención Nacional Democrática.
I
¡Voto por voto, casilla por casilla! En un ambiente lleno de incertidumbre, de frustración, de coraje y al mismo tiempo de esperanza, Andrés Manuel López Obrador es nombrado “presidente legítimo de México” el 20 de noviembre de 2006. Comienza así, un Proyecto Alternativo de Nación.
El proceso electoral terminó. El conteo de votos indicaba que Felipe Calderón había ganado la contienda. Mientras tanto, la Coalición por el Bien de Todos reclamaba diversas irregularidades durante el proceso. Con ello inicia la resistencia civil y pacífica en la que se niega a reconocer a Felipe Calderón como presidente de México.
II
¡Es un honor estar con Obrador! Es la consigna que miles de simpatizantes gritan con pasión, euforia y convicción en cada asamblea convocada por el “gobierno legítimo” y la Convención Nacional Democrática, de las cuales han trascurrido tres, y con la última el primer informe de gobierno de López Obrador, realizado el pasado 18 de noviembre.
El primer año no ha sido fácil, pues el “gobierno legítimo” ha tenido que enfrentar día con día el cerco informativo, encabezado por los medios de comunicación, principalmente del duopolio televisivo (Televisa y TV Azteca), quienes en gran medida contribuyeron al fraude electoral de 2006.
En tanto, es inefable el esfuerzo que ha hecho el presidente legítimo al realizar cerca de mil asambleas informativas, denunciando las corruptelas de los poderes fácticos y proponiendo diversas iniciativas de ley; entre las que destacan la Reforma Fiscal; el cuidado de la economía nacional y la defensa de la economía popular frente a la carestía; y la Ley de precios competitivos. Enarbolando siempre la bandera de la austeridad.
Así, el “gobierno legítimo” ha insistido en la disminución del gasto corriente, en el cual se pierden millones de pesos. Por ejemplo, un gerente de la Comisión Nacional del Agua (CONAGUA) gana cerca de ochenta mil pesos al mes, mientras que un trabajador gana cinco mil pesos mensuales, dejando entre ver cínicamente la desigualdad social y el enclenque sistema político en el que vivimos.
Para ejemplos más claros, sólo basta recordar el ingreso excedente petrolero por casi mil cien millones de dólares en el primer trimestre de 2005, generado por Petróleos Mexicanos (Pemex), mismo que pudo servir para modernizar la infraestructura de dicha institución, lo cual no fue así.
Otro punto a destacar es su labor en la defensa del patrimonio nacional, es decir, el petróleo y la energía eléctrica, mismas que pretenden ser privatizadas por el gobierno federal neoliberal, procurando intereses yanquis y empresariales.
Los obstáculos no han sido pocos ni lo serán, empezando por la participación ciudadana, que si bien votó por López Obrador en las elecciones del 2006, a la fecha no se han afiliado como representantes del “gobierno legítimo”.
Quienes votaron por Andrés Manuel en las elecciones de 2006 y se dicen seguidores y agraviados por el fraude electoral, no asisten a las asambleas ni a las marchas, puesto que su mayor importancia es su familia, así lo reveló una pequeña investigación realizada en 2007 a un sector de los habitantes de la Delegación Tláhuac.
Lo anterior es un claro ejemplo de lo que sucede al lo largo y ancho del país. En tanto se pensaba llegar a la cifra de cinco millones de representantes del “gobierno legítimo”, a un año apenas se tienen inscritas a un millón 700 mil personas.
No se puede menospreciar la valiosa y entusiasta participación de otros grupos de ciudadanos organizados, como el grupo de artistas instalados en la Delegación Coyoacán cada fin de semana con el propósito de reunir fondos para la cuenta de Honestidad Valiente, a través de la venta cuadros y la exposición de noticias en el kiosco que hacen referencial al fraude electoral de 2006.
III
El mayor para el “gobierno legítimo” es solventar uno de los problemas principales de la organización política: mantener una cohesión para la estabilidad del Proyecto Alternativo de Nación que encabeza Andrés Manuel López Obrador.
Así, resta indagar en las estrategias o los recursos que el “gobierno legítimo” se valdrá para contrarrestar todos los ataques realizados por la derecha mexicana, pues no les resulta suficiente el haber vetado a López Obrador de los medios de comunicación, a excepción de la transmisión de “la verdad sea dicha” a la una de la mañana.
Varios obstáculos ha tenido que enfrentar el movimiento que encabeza López Obrador: la cancelación de la cuenta de Honestidad Valiente por parte del banco HSBC (reinstalada en Banorte); el intento de censura de la película “Fraude, México 2006” por la distribuidora Warner Bros; la censura del programa “La verdad sea Dicha” del 6 de junio en TV Azteca, el cual mostraba las verdaderas razones de la cancelación de la cuenta bancaria en HSBC.
Y el venidero, la regulación de marchas y asambleas, iniciativa propuesta por legisladores del Partido Acción Nacional y Alternativa Social Demócrata, encaminada a la oclusión del movimiento encabezado por Andrés Manuel López Obrador.
Aún restan cinco años del “gobierno legítimo”, pero falta mucho más tiempo para la construcción de un sistema político que permita a los mexicanos vivir en armonía y sin abismales diferencias sociales.
*La autora es estudiante del quinto semestre de Ciencias de la Comunicación.