lunes, 5 de noviembre de 2007

Editorial | El número cero de Feedback

EDITORIAL

El número cero de Feedback


“Pensar es comunicar”, es nuestro lema. En la revista Feedback estamos comprometidos de lleno con la libertad de expresión porque colegimos que una sociedad plural no se consolida sino a través de la exposición de las ideas.

¿Por qué Feedback como título? Elegimos dicho concepto porque en el proceso de la comunicación intrapersonal se da una constante descomposición y recomposición de mensajes que ayudan al individuo a interpretar mejor su entorno y a “reducir la tensión interna que le produce la incertidumbre y la falta de consistencia del mundo exterior”.

Se trata, a fin de cuentas, de estructurar y dar significado a las ideas que nos atan a nuestra realidad, como país en un planeta multicultural, como estudiantes universitarios dentro del ámbito de la comunicación y, por último, como seres humanos. Por tanto, el pensar podrá comunicarse y la interpretación de lo externo podrá expresarse: a este proceso se le denomina Feedback.

Hoy, 5 de noviembre de 2007, estamos de fiesta porque se materializa uno de nuestros sueños: lanzamos a la web el número cero de Feedback. Sí, la aventura parece imposible. El mundo está lleno de revistas impresas y electrónicas y de un sin fin de medios de comunicación en tecnologías fantásticas e innovadoras. La aventura parece imposible, pero asumimos con gusto el reto.

Quienes ideamos y hacemos la revista Feedback somos estudiantes –de distintos semestres- de Ciencias de la Comunicación en la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM, y proponemos la revista como un espacio en el que se traten, se discutan y debatan temas del discurrir nacional y mundial desde el punto de vista de la comunicación; sin descuidar, por supuesto, el discurrir de nuestra Universidad y el de nuestra Alma Máter.

De entrevistas, reportajes, encuestas, conferencias y análisis pensamos nutrir nuestro esfuerzo. Será una aventura quincenal en la que estamos comprometidos contigo, universitario, en idearte y brindarte cada número con mayor calidad y mejores contenidos.

¡En hora buena! Con la Reforma del Estado y la Electoral, hoy inicia la aventura Feedback.
feedback.revist@gmail.com

Consejo Editorial Feedback

CONSEJO EDITORIAL
Revista Feedback

Pensar es Comunicar


Eduardo Rodríguez Soto
Director Editorial
feedback.revist@gmail.com
(Estudiante del séptimo semestre de Comunicación Política).

José Manuel Cardoso Sánchez
Subdirector Editorial
feedback.revist@gmail.com
(Estudiante del séptimo semestre de Comunicación Política).
Colaboradores:
Beatriz A. García Acevedo,
Betsy Castellanos,
Eveli López Loera,
Francisco Ángeles,
Héctor Alejandro Quintanar,
Jaime Hérnandez Gómez,
Luís Ángel Hurtado Razo y
Miguel Ángel López Flores.

Tema Principal: La Reforma del Estado

La Reforma del Estado

Beatriz A. García Acevedo

La Reforma del Estado es un tema polémico y de gran importancia. Sobre éste se han presentado centenas de discusiones desde hace bastantes años, sin embargo, hasta el momento no ha habido como resultado una actualización de la Constitución Política de acuerdo a las necesidades de un Estado democrático.
En marzo pasado el tema de la reforma se introduce nuevamente en el panorama político por medio de una ley impulsada por el presidente de la Cámara de Senadores, Manlio Fablio Beltrones, la cual establece como objetivo el “impulsar la discusión, los acuerdos y la concreción de los cambios sustantivos a la constitución y a la legislación secundaria, que adecuen y vigoricen el Estado Social y de derecho de nuestro país.” [1]
El proceso electoral del 2006 y las campañas electorales que le anteceden fueron precedentes importantes que encausaron tal discusión, pues aportaron elementos que mostraron el desgaste de las instituciones y las imperfecciones de nuestra democracia.
Por tanto, el retomar la discusión de la Reforma del Estado genera expectativas, pues algunos actores políticos -e incluso los ciudadanos opinan-, es la panacea para la situación del país, pero con el paso del tiempo se ha visto que la clase política no ha estado a la altura de las necesidades del país ni de las exigencias de sus ciudadanos; además no ha puesto en práctica las recomendaciones hechas por especialistas en este sentido.
El proceso de reformas estatales es casi una constante, por lo menos en los últimos 20 años, pero esta última fase, cuyo objetivo es la implementación de un nuevo proyecto de país, se puede fechar a partir de diciembre de 1982; de entonces a la fecha se ha concretado algo que ha dependido de una tensión persistente entre el diseño estructural del cambio de perfil estatal, es decir, la implementación de un nuevo modelo de desarrollo y la coyuntura interna y externa de un “presente continuo” que también ha impuesto sus tiempos y ritmos.
“Este último proceso de reforma estatal ha transitado por distintas fases de políticas económica:

1) un reordenamiento económico en las finanzas públicas, que al mismo tiempo posibilitó una mayor transferencia de recursos al exterior, estrategia seguida durante el delamadridismo, con lo cual se recreó la ilusión de crecer y pagar al mismo tiempo; 2) una fase intermedia de patos corporativos, atravesada por todo el conflicto de la sucesión presidencial, en donde se anunció la nueva ilusion de pagar o crecer, mediante una combinatoria de medidas económicas ortodoxas y heterodoxas; y 3) la fase actual, en donde se prolonga la estrategia del pacto, pero ya se despliega con mayor claridad la forma de inserción del país a la economía mundial y principalmente a la economía norteamericana, en donde se hace férrea defensa del Acuerdo de Libre Comercio como la vía de solución al crecimiento interno y a la inevitable interdependencia mundial".
En el sexenio anterior –por mencionar las discusiones más próximas- pudimos ser testigos de los foros llevados a cabo con el fin de poner a discusión qué Reforma era la adecuada para nuestro país. Funcionarios públicos federales y estatales, intelectuales y representantes de la sociedad civil se reunieron en junio del 2000 con el objetivo de exponer temas relevantes para consolidar el “cambio” democrático, esto en la llamada Comisión de Estudios para la Reforma del Estado, la cual fue coordinada por Porfirio Muñoz Ledo.
En segundo término, se organizaron el la Cámara de Diputados las audiencias públicas "Gobernabilidad democrática: ¿Qué Reforma?", del 27 al 30 de septiembre de 2004 y, en tercer lugar, el 24 de enero de 2005 el "Foro Nacional: Reforma por la República", convocado por la Asociación Nacional para la Reforma del Estado, encabezada nuevamente por Muñoz Ledo.
Esto motivó, una vez más, una amplia reflexión sobre las asignaturas pendientes sobre la materia, sin embargo, no pasó nada. Hubo propuestas encaminadas a un cambio en las estructuras del país, pero tanto el legislativo como el ejecutivo, "ni las vieron ni las escucharon".


¿Qué es la Reforma del Estado?

El concepto es muy extenso ya que incluye gran cantidad de temas que pertenecen a los ámbitos de política económica, política social, administración pública, política electoral, etcétera. Siendo pues un concepto tan vasto, termina por perder su significado y se convierte en una idea ambigua.
Para el analista Aziz Nassif la Reforma del Estado se entiende como: “… el proceso de reacomodo del Estado como poder y como aparato, para la resolución de dos factores básicos: las condiciones de gobernabilidad de un régimen político que empezó a ser obsoleto, y readecuar el desarrollo económico a las nuevas condiciones internacionales”. [2]
La Reforma del Estado puede considerarse como un proceso cuyo objetivo esencial busca que el Estado asegure su supervivencia y su funcionalidad ante los cambios económicos, políticos y sociales del país.
Ahora vuelve a plantearse el tema de la reforma en nuestro país mediante una ley conocida como “Ley Beltrones” que, de cierta manera, obligaría a los legisladores a tener resultados dentro de un año, aunque de no lograr ningún resultado no habrá ningún tipo de sanción. La cuenta regresiva comenzó desde abril y ya se verá la voluntad de nuestra clase política.

Cabe mencionar, que este paso por parte de los legisladores ha sido visto con buen ánimo pues se argumenta hay un asomo de sensibilidad política y un ánimo de dialogar para por fin llegar a un acuerdo que beneficie a todos.

“A lo largo de la historia del país, desde que se elabora la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos en 1917 no se había dado un paso de esta envergadura, pues a pesar de que este documento ha sido reformado más de 300 veces, las modificaciones siempre se realizaron por temas específicos. Así vemos cómo en algunas áreas (principalmente en la electoral) se avanza sustancialmente y en otras existe un retraso considerable.” [3]

De esta manera, el pasado 14 de febrero la Cámara Alta dio luz verde a la Ley y no fue hasta el pasado 29 de marzo, luego de que pasara a revisión en la cámara baja y de que se le hicieran algunos ajustes, (sobre todo en la cuestión de la paridad) que se aprobó definitivamente por 108 votos a favor en la cámara de origen.A partir del 14 de febrero, como se menciona, comenzó el debate entre las principales fuerzas políticas, luego de un sugerente mea culpa integrado en el dictamen.

“Nuestro régimen político muestra signos de agotamiento, el presidencialismo mexicano omnipresente y hegemónico cada vez encuentra mayores dificultades para construir mayorías estables o consensos útiles para el gobierno, y en nuestra sociedad ha emergido un pluralismo vigoroso que exige límites al ejercicio unilateral del poder, así como un mayor peso de representación nacional en la formación de las decisiones públicas. Recientemente, la falta de acuerdos ha permitido que prevalezcan las diferencias sobre las coincidencias, pero no sólo esto, sino también la carencia de mecanismos apropiados para dialogar y convenir sin perder en el camino identidad y propósitos de cada uno de los grupos políticos que han pretendido asumir la representación de la sociedad”. [4]

A partir de entonces se acordó una discusión obligatoria sobre ejes fundamentales como son:Régimen de Estado y Gobierno, Democracia y sistema electoral, Federalismo y Reforma del Poder Judicial, Reforma Hacendaría y Garantías Sociales. Esto mediante un proceso de negociación y construcción de acuerdos que constará de: Presentación de propuestas, Consulta Pública, Negociación y Construcción de Acuerdos, Redacción de los Proyectos, Aprobación, Firma y Representación de Iniciativas y finalmente el Proceso Legislativo.

¿Qué se espera?

Lo deseable, por supuesto, sería una verdadera reforma estructural que equilibre a los tres poderes de la Unión, fortalezca a los estados y le brinde a la ciudadanía un peso específico en las decisiones importantes para el desarrollo del país.
¿Será realmente posible lo anterior, aún cuando para algunos una verdadera Reforma incluye el llamado a un Congreso Constituyente que verdaderamente haga una reforma de raíz a la Carta Magna?Ya se verá con el paso del tiempo.

Por lo pronto, hemos sido testigos del ‘envalentonamiento’ de los legisladores que han procesado la reforma Electoral. También están en curso la Reforma Judicial y se ha establecido la agenda para la discusión de la reforma a medios. La Reforma Fiscal es ya un hecho, lamentablemente no muy favorecedor pero al igual que el tema electoral ya está discutido y aprobado.
En el rubro de Régimen de Estado y de gobierno también se ha dado paso a la discusión. Sin duda uno de los ejes rectores de una reforma verdaderamente estructural incluye la intromisión a este tema.

Este sin duda es un momento decisivo, luego de la lamentable posición adoptada con la Ley Televisa. Tienen un compromiso con la historia, con los ciudadanos y con su país que cada vez parece quedarse más rezagado.

Se dice que el peor castigo para un político es aquel dado por la opinión pública, sin embargo en el acontecer nacional se han visto tantos descaros que en ocasiones se duda de si esta opinión pública realmente les importa.

El ex senador Javier Corral expresa: “La vida nos presenta a lo largo de nuestra historia personal dos o tres momentos esenciales para trazar inequívocamente nuestra identidad… Circunstancias en las que se pone a prueba decir con toda claridad quiénes somos y qué no somos, por qué luchamos en la vida y hasta dónde podemos llegar, o en palabras del ministro de la Suprema Corte de Justicia Sergio Salvador Aguirre Anguiano: de qué están hechas las personas. Dejarlas pasar o resolverlas de manera contraria a la íntima convicción genera un profundo naufragio en el que se pierde la esencia personal.” (El Universal, “Aprender la lección”,12 de junio de 2007).

Aquellas oportunidades de las que habla el ex senador se encuentran ahora a la vuelta de la esquina, en ellos estará elegir la decisión correcta para demostrar quiénes son y de qué están hechos.
Por nuestra parte, por el lado de la ciudadanía, queda estar al pendiente de todas las discusiones y sobre todo de las decisiones que tomen los principales grupos parlamentarios. El primer paso para hacer de nuestra democracia una democracia participativa, es estar al tanto de lo que acontece y hacer propuestas desde nuestras trincheras, en este caso -por qué no-, desde el área académica.
[1] Dictamen de las Comisinones Unidas de Reforma del Estado y de Estudios Legislativos Primera, que contiene Proyecto de Dcreto de Ley de Reforma del Estado. Pág. 3
[2] Barros Horcaditas José, Hurtado Javier, Fernández del Castillo Germán. Transición a la democracia y Reforma del Estado en México. Pág. 77
[3] Salmerón, Isabel. La Reforma del Estado sería el mayor avance desde 1917. http://www.siempre.com.mx/2815salmeron18.htm
[4] Proyecto de Decreto de Ley de Reforma del Estado. Pág. 3


Escríbeme a: btygaac@gmail.com
*La autora es estudiante del séptimo semestre de Comunicación Política.

La Reforma Electoral

La Reforma Electoral

Jaime Hernández Gómez

Cuando la mayoría de las legislaturas de los estados la han aprobado y en días recientes comenzará su vigencia, de la Reforma Constitucional en Materia Electoral se han hablado comentarios positivos y negativos, no obstante, vale la pena que recapitulemos en breve sobre los principales elementos que propone.

La reforma constitucional modifica ocho artículos de la Carta Magna, en la cual se contempla un nuevo marco jurídico respecto a los siguientes temas.

1. El derecho a réplica

Considerado como un avance fundamental ya que con la adición de la oración al artículo sexto “el derecho a réplica será ejercido en los términos dispuestos por la ley”, se deberá legislar en las layes relacionadas con el ámbito jurídico de la comunicación para garantizar este derecho como parte inherente del derecho a la información.

2. Nuevo modelo de comunicación entre los partidos políticos y los medios electrónicos

La reforma elimina la posibilidad de los partidos políticos en contratar publicidad política en los medios electrónicos de manera permanente, es decir, sin importar que se encuentren en procesos electorales o no.

En sustitución del actual modelo, se pone a disposición del IFE los tiempos del Estado para que estos sean utilizados durante las precampañas y campañas electorales para lo que este organismo requiera y para el cumplimiento de los derechos de los partidos.

De los tiempos del Estado (48 minutos en cada estación de radio y televisión), durante las campañas, por lo menos el 85% serán utilizados para los partidos políticos en lapsos de 2 a 3 minutos distribuidos en el horario de 6 de la mañana a 12 de la noche. El mecanismo de distribución será semejante al repartimiento del financiamiento público: 30% de forma igualitaria y 70%. En las precampañas el tiempo que tendrán los partidos son 18 minutos diarios, mientras que durante los periodos no electorales el IFE dispondrá de 6 minutos diarios, de los cuales 50% serán para los partidos políticos en la difusión de un programa mensual de 5 minutos y lo demás para la emisión de spots con duración de 20 segundos.

Ahora bien, el nuevo modelo de comunicación entre los partidos con los medios electrónicos se complementó de la siguiente manera:

2.1 Prohibición a terceros
Con la nueva reforma, organismos como el Consejo Coordinador Empresarial, empresas como Bimbo u organizaciones de membrete tendrán prohibido constitucionalmente contratar publicidad política que pueda influir en las preferencias electorales. Cabe mencionar que esta disposición ya estaba contemplada en la ley electoral, sin embargo, no existía sanción alguna para quien en ello inquiriera. Las elecciones de 2006 evidenciaron su incumplimiento, por lo que ahora se deberán contemplar sanciones ejemplares.

2.2 Prohibición de publicidad gubernamental
Con la presente disposición el gobierno, tanto federal, estatal y municipal deberán abstenerse de difundir publicidad gubernamental durante las campañas electorales, excepto lo relacionado con temas de emergencia, salud, campañas educativas o protección civil. Esta medida pretende evitar que se ocasiones prácticas como la realizada en 2006 por el entonces presidente Vicente Fox, cuando en sus promocionales realizó alusiones de forma directa o metafórica apoyando al candidato del Partido Acción Nacional.

2.3 Prohibición de la denostación y las calumnias
Ahora los contendientes en las campañas electorales tienen prohibido en su publicidad política difundir expresiones que denigren a las instituciones o a los mismos partidos, o que calumnien a las personas. Con esto se busca evitar la forma, cada vez más frecuente, de hacer campaña donde la mentira y la denostación ocupa el mayor porcentaje de “información”. Se pretende que sean mensajes dirigidos a la razón, más que a la emoción los que predominen en las contiendas.

2.4 Reducción de los tiempos de campaña
Las campañas presidenciales (y de gobernador) se reducen de 165 a 90 días, mientras que las de los integrantes del Congreso se reducen de 70 a 60 días. Con esto se busca evitar las campañas que causaban cansancio en la ciudadanía y agotamiento en la difusión de los mensajes de los candidatos.

2.5 Homologación de las elecciones
En México se acostumbra en los estados celebrar elecciones para gobernador, diputados y presidentes municipales en diferentes fechas del año por lo cual la clase política partidaria se encuentran en constate confrontación y competencia por el poder. Por ello, con la reforma, ahora todas las elecciones en los estados deberán realizarse en una sola fecha: el primer domingo del mes de julio.

3. Reducción del costo económico de las campañas

La reducción del gasto con dinero público para realizar las campañas electorales se plantea a partir de la necesidad de reducir los montos que se erogan en México para la realización de las elecciones y consiste, principalmente, en reducir el financiamiento público para los partidos políticos. Para ello se plantean las siguientes disposiciones:

3.1 Nueva fórmula
Ahora se utilizará una “nueva” forma para obtener los recursos que anualmente se otorgarán a los partidos por concepto de “gastos” ordinarios. El monto total se conseguirá mediante la multiplicación del total de ciudadanos empadronados con el 65% del salario mínimo vigente en el Distrito Federal. Con esto se reduce el financiamiento para los partidos 150 millones de pesos aproximadamente.

3.2 Reducción de los gastos de campaña
Cada tres años los partidos políticos recibían una cantidad adicional equivalente (gastos de campaña) a lo que tomaban por concepto de “gastos” ordinarios, por lo que la cantidad aumentaba. Por ejemplo, el financiamiento del PRI en 2005 fue de 602 millones de pesos, mientras que en 2006 fue de mil 226 millones de pesos.
Ahora, por concepto de “gastos” de campaña, en las elecciones presidenciales (cada seis años) se entregarán sólo 50% de recursos, mientras que en las elecciones intermedias (donde sólo se eligen a los diputados del Congreso) se dotarán a los partidos de un 30%. Con esto se plantea reducir el financiamiento aproximadamente 3 mil millones de pesos.

Respecto al financiamiento por “actividades específicas” también cambió la norma. Antes se podía rembolsar a los partidos hasta en un 70% de los gastos que erogaran por actividades editoriales, capacitación y actividades culturales. Ahora, se fija un monto fijo, el cual consiste en 3% de lo que los partidos reciben por concepto de “gastos” ordinarios.

3.3 Reducción del financiamiento privado
Antes, el tope con respecto al financiamiento privado de los partidos —con relación a la aportación económica de simpatizantes— representaba el 10% respecto al financiamiento total por concepto de actividades ordinarias, ahora el 10% se aplicará con base en el “tope de campaña presidencial”. Con esto, el límite se reduce de 250 millones de pesos, a 65 millones de pesos en aproximado.

4. Fortalecimiento del IFE

Entre las principales reformas se encuentra la renovación escalonada de los consejeros del IFE con lo que se pretende que cada año sea electo un concejero y entonces se evite que sean uno o dos partidos, quienes pongan a sus preferidos.

Otra de las medidas importantes fue la implementación de un consejo técnico especializado para la fiscalización de los recursos de los partidos políticos, esto con el objetivo de fortalecer la capacidad fiscalizadora del Instituto. Para adicionar la actividad fiscalizadora se eliminaron los secretos bancario, fiscal o fiduciario de los partidos políticos.

Respecto a la formación de una Controlaría, la cual funcione como una vigilante del mismo Instituto, su representante será designado con el voto de las dos terceras partes de los miembros de la Cámara de los Diputados con base en las propuestas que realicen universidades públicas.

Cabe señalar que durante los primeros días de noviembre de renovará al consejero presidente del IFE quien terminará sus funciones el 30 de octubre de 2013 y otros dos concejeros, quienes concluirán sus funciones el 30 de octubre de 2016. Esto porque el concejero presidente durará 6 años con posibilidades de 1 reelección, mientras que los demás concejeros durarán 9 años sin posibilidad de reelegirse.

5. Formación de un nuevo modelo de comunicación social gubernamental

Se restringen las posibilidades a los gobernantes o cualquier funcionario público que utilice la publicidad gubernamental para promocionarse o utilizarla con otro fin que no sea la difusión de información con carácter institucional.

Cabe señalar que después de la entrada en vigor del Decreto Constitucional —el cual se realizará en los próximos días— el Congreso federal tiene 30 días para la modificación a todas las leyes secundarias implicadas en la reforma, y los congresos estatales tienen un año como máximo para adecuar su legislación acorde a los artículos reformados de la Constitución.

Por último, es preciso mencionar que la reforma es perfectible pues algunas oraciones como la presentada en el 116, respecto a las candidaturas independientes en los estados, necesitan de una revisión, pues con ello, estados como Zacatecas y Yucatán deberán adecuar su legislación respecto a ese tema.
*El autor es tesista (de noveno semestre) de Comunicación Política.

Artículo de Fondo | La Comunicación Política

Comunicación política: acción de todos para el bien de todos.


Aceptar que somos personas es el paso necesario en nuestra tarea.


Miguel Ángel López Flores

Siempre será un honor contribuir en un espacio crítico, dedicado al análisis del problema social y encaminado, principalmente, a contribuir a la mejor comprensión del contexto nacional por parte de quien nos lea. Ojalá así sea. Esa es nuestra única misión, y me uno a ella de la mejor manera: con el siguiente texto, en el que se definirá a la comunicación política y la función que le corresponde dentro de nuestra dinámica social.

La comunicación es y será siempre la actividad madre de la sociedad, el verbo que encamina a los individuos en sus relaciones con los demás, la forma en la demostramos la necesidad natural de conllevar el mundo con nuestros semejantes. De igual forma, ha permitido, desde la primer civilización, que las personas compartamos nuestros sentimientos, deseos, gustos, temores, amores, pasiones, miedos y demás situaciones que se confeccionan en la mente; convirtiéndose en la médula de la sociedad, toda vez que, por ejemplo, haciendo uso del lenguaje, la comunicación ha heredado, a través del tiempo, todo el bagaje cultural y científico de la humanidad.

Si bien es cierto, y como todos sabemos, la actividad humana no se desarrolla desde esta visión “rosa” y pacífica, puesto que, si nos dejáramos llevar por nuestras deseos y demás, caeríamos en un sin sentido. Para controlar precisamente la acción humana, con el tiempo se han desarrollado instituciones con el único fin de controlar y guiar a la sociedad a un mismo bien común.

En otras palabras, se crearon la política y los políticos. Estos últimos, representantes de todos aquellos que convivimos día a día en las sociedades y quienes llevan a la acción dicho ideal. La política, es definida como “la actividad humana, fundada en intereses, justificados ideológicamente, que pretende conseguir objetivos para toda la comunidad, mediante el ejercicio del poder público organizado y el influjo sobre él”[1].

Los políticos, en resumen, emplean el poder otorgado por sus representados para conducirse y, en teoría, emplearlo para que todos vivan tranquilos y con las condiciones, por lo menos, mínimas para la satisfacción de sus necesidades básicas.

Pero, ¿cómo precisamente se logra llevar a cabo dicho objetivo? ¿Cómo controlar el uso del poder? ¿Qué actividad permite que los políticos no se alejen de sus representados? Por supuesto, a través de lo que, día a día, une a las personas: la comunicación.

Sí, el proceso de la política tiene implícita una tarea fundamental para el cumplimiento de ese bien común: mantener una constante comunicación entre políticos y sociedad, entre los representantes y representados, que permita crear un canal de retroalimentación a fin de que se conozcan las necesidades de ambas partes, en el momento y forma adecuado.

Es por eso que nace la comunicación política, como una necesidad entre las personas que se encuentran dentro de las instituciones del gobierno y el Estado y la sociedad civil (que es muy diferente a la comunicación de la política, en donde solo se habla de lo que pasa en dicha esfera social. Por ejemplo, los noticiarios).

La comunicación política hoy en día se define como: “un intercambio de información entre los gobernantes y los gobernados, a través de canales de transmisión estructurados o informales”[2], es decir, la comunicación política abarca: un medio, o de medios, para ser transmitida; un mensaje político; emisores de dicho mensaje, mismos con intenciones basadas en un estado de poder para con los otros; y un receptor que las interprete y las valore para que así, dicha información, se posicione en la opinión pública.

Y dichos mensajes, con tintes políticos, no surgen de la nada, ya que, “la comunicación es política en función de las consecuencias directas o indirectas, mediatas o inmediatas, que puede tener para el sistema político”[3]; en otras palabras, dicha información tiene que ser emitida con ciertas características para que en verdad tenga esa repercusión esperada, por lo que se puede afirmar que se necesita tiempo para que la información política se posicione en verdad, ya que los receptores deben tener los referentes para que ésta sea discutida; y de la misma forma, se tienen que comunicar en el momento justo en el que la situación repercute directamente en la sociedad, dejando a un lado las informaciones secundarias o las llamadas “cortinas de humo”.

La comunicación política pues, reconoce la existencia de actores en el proceso, mimos que tienen una función particular. Todo esto, admitiendo que los individuos son seres pensantes, capaces de razonar situaciones, problemas, decisiones, personas a final de cuentas.

Por una parte, los gobernantes, se ven obligados a emitir los mensajes en el canal y tiempo correcto para procurar que el ancho de la sociedad este informada de sus acciones o intenciones; por el otro, los receptores se catapultan como evaluadores y/o emisores de una opinión acerca de lo que se le informa, aceptando la tarea de retroalimentar y completar el proceso de comunicación. Aunque, esto último es lo que, la mayoría de las veces no existe.

Si bien es cierto que lo ideal es lo anterior, la comunicación política, podría decirse, es poco conocida en sistemas políticos como el mexicano, toda vez que los gobiernos utilizan medios que no permiten la reciprocidad necesaria para cumplir con el proceso de comunicación: páginas de internet, mítines, gacetillas o periódicos; todos ellos, lineales y/o llamados oficiales (en donde solo circula información “oficial”, es decir, de la institución que las elabora).

Entonces, la comunicación política debería implicar la participación de todas las partes: de un gobierno preocupado por escuchar las inquietudes de sus representados, de manejar responsablemente el poder que las personas le otorgan, y de crear los mensajes adecuados (gracias a la participación de personas calificadas en la materia) para comunicar lo que se desea, sin la mínima oportunidad de mal interpretación; de una sociedad con la capacidad de crearse voces y espacios para interactuar con los “de arriba” y exigir lo que por derecho le corresponde, de medios responsables que brinden tiempo y lugar a los actores; en pocas palabras, recordar que la única forma de convivir es posible a través de la comunicación, de expresar lo que en nuestra mente da vueltas.

[1] Diccionario de política. Valletta ediciones. Pág. 296
[2] Jean Marie, Cotteret. La comunicación política. Gobernantes y gobernados. Pág. 1.
[3] Ídem. Pág. 3.

Fuentes.

Cotteret, Jean Marie. La comunicación política. Gobernantes y gobernados. Colección de Estudios Humanísticos. Buenos Aires, 1977, 157 pp.
Ferry, Jean Marc; Wolton, Dominique; et al. El nuevo espacio público. Editorial Gedisa, Barcelona, 1992, 256 pp.

Valetta Ediciones. Diccionario de política. Valetta Ediciones, Buenos Aires, 2001, 471 pp.
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Escríbeme a: frmiguelangellopezosa@hotmail.com

*El autor es estudiante de noveno semestre de Comunicación Política.

Opinión | Aznar, al Tec de Monterrey


Aznar, al Tec de Monterrey


Héctor Alejandro Quintanar

“La deshonra de Aznar es una realidad demostrada por sus propios actos”, escribió el sociólogo chileno Marcos Roitman en el primer aniversario del atentado del 11 de marzo de 2004 en Madrid.

De triste memoria es el hecho de que, tras la muerte y dolor de las víctimas y familiares, José María Aznar –presidente del gobierno español de 1996 a 2004- alzó la voz en contra de ETA para, en una maniobra sucia y sin escrúpulos, pretendiera obtener rédito político ante la tragedia.

Empero, Aznar porta una valija donde guarda sus más lamentables torpezas, y la arriba descrita es sólo una de tantas. Ni siquiera la más deleznable.

Protector acérrimo de idearios fascistoides, pretendió imponer visiones medievales en el lapso que gobernó España. No menos podía esperarse de un tipo cuyos avales intelectuales estriban en hórridos personajes como Francisco Franco o Augusto Pinochet.

Una vergüenza para las Relaciones Internacionales del mundo resultó el apoyo cínico y cobarde que dio este señor al breve tirano Pedro Carmona, cuando, con el patrocinio norteamericano, el presidente venezolano Hugo Chávez fue víctima de un golpe de Estado en 2002. Pesada carga significa este hecho en la enorme valija de la ignominia aznarista.

Gran reflejo e indicio inconmensurable de su ignorancia supina, su estrechez de miras, su criminal codicia, su repulsiva sumisión y, lo más grave, su sanguinaria vocación, es el terrible papel que Aznar desempeñó en 2003 cuando decidió fungir de perro faldero de Bush y apoyó la invasión de éste al pueblo de Irak.

La carnicería que el presidente de Estados Unidos desató abrió profundas e insanables heridas en la historia moderna y en la humanidad en conjunto. Aznar no es más que un triste guiñapo de Bush y un cómplice indudable del baño de sangre en tierras asiáticas. Llamar al ex habitante de La Moncloa “asesino” o “genocida” no es, por lo tanto, una exageración o un insulto. Al contrario: son adjetivos que lo describen de cuerpo entero.

Una vez terminado su mandato, Aznar no quedó conforme al mirar su currículum de actos atrabiliarios y decidió ampliar su perverso acervo. En 2006 violó flagrantemente el artículo 33 de la Constitución Mexicana al venir a instar a que la ciudadanía votase por Felipe Calderón, quien no es más que un émulo ridículo de los tiranuelos derechistas de la historia latinoamericana, y su partido –el PAN- una sucursal –al igual que el Partido Popular de España- del Franquismo.

Y al poco tiempo, ya en 2007, Aznar emprendió su cruzada discursiva para defender a “Occidente” de lo que este individuo entiende por “enemigos”: movimientos indigenistas, antiimperialistas y antineoliberales. Dicho de otro modo: las voces divergentes, que protestan por la injusticia, para Aznar no son más que los malos de la película. Y, desde luego, no podría pasearse por el mundo sin portar el pendón del antipopulismo, que blande sin recato ante la aparición de gobiernos con propuestas alternativas, como el de Chávez en Venezuela o Evo Morales en Bolivia.

Si Aznar se piensa a sí mismo como un colonizador peninsular, cuya misión es preservar el yugo sobre América, alguien debería decirle que llegó unos cuantos siglos tarde a la cita con la historia.

Ahora nos toca a nosotros recibir lecciones de “libertad” y “paz” por parte de este sujeto. En lugar de estar preso por las iniquidades que ha cometido y las tropelías que ha pergeñado; este hombre se enrola hoy en el Tec de Monterrey.

Podrían mentes ingenuas pensar que si se matricula en una institución de educación superior será para estudiar e instruirse –que buena falta le hace-. Pero, ¿qué hacer al enterarnos de que Aznar será profesor de dicha universidad?

Dicho en descargo del Tec, cabe decir que no es la primera escuela privada que hace el ridículo al honrar tiranos: ya la Universidad Autónoma de Guadalajara (la de los Tecos), otorgó doctorados Honoris Causa nada menos que a los sanguinarios Alfredo Stroessner y Anastasio Somoza. Poco faltó para que brindaran vicerrectorado póstumo a Hitler y profesorado emérito a Mussolini.

Y en lo que toca al gobierno, para refrescar nuestras mentes, no debe olvidarse el bochornoso pasaje en el que Ernesto Zedillo –vía Rosario Green- le dio una medalla de visitante distinguido al asesino boliviano Hugo Bánzer en 1999.

No cabe duda: el sufrimiento humano es algo que a los neoliberales jamás les ha quitado el sueño. En un afán de emitir augurios, podrían vincularse dos hechos: primero en España se funda una oficina de Partido Acción Nacional y al poco tiempo emerge la Alzada Nacional, cuya búsqueda es la reivindicación de Francisco Franco. Ahora a México llega a vivir Aznar mientras se gesta en las entrañas de nuestra política la creación de un partido de corte sinarquista. Y la misión de este organismo no sería otra que legitimar a Calderón, al pretender ubicar a éste y su partido como hombres “de centro” y alejados de posturas extremistas.

Dudas nos asaltan por doquier, pero de entre ellas sobresale una certeza: la ultraderecha –que entrañan Aznar, Calderón, Espino, las falanges, el sinarquismo y buena parte del PAN- se siente a sus anchas durante el actual gobierno panista.

Por lo anterior, al Tec de Monterrey cabría hacerle una recomendación. Aznar es un huracán: donde se para hace daño. Si de verdad lo van a recibir en sus aulas, que sea para educarlo, no para que enerve a mentes juveniles con sus ideales oscurantistas y sus esmeros represivos.

Escríbeme a: hector7185@hotmail.com

*El autor es estudiante del noveno semestre de Comunicación Política.

Opinión | Los gobiernos espurios y su represión




Los gobiernos espurios y su represión




Manuel Cardoso

La represión a los monjes budistas en Myanmar (la antigua Birmania), es sólo un caso específico de la brutalidad de los gobiernos existentes en la era neoliberal.

Si bien en la antigüedad existía autoritarismo, es increíble su sobrevivencia en un mundo que presume ser democrático, aún teniendo a la cabeza políticas creadas por un país neoliberal como Estados Unidos. Acciones que sólo acentúan las desigualdades entre ricos y pobres, así como las diferencias entre las distintas etnias inmersas en cada nación.

Los gobiernos neoliberales y de dudosa legitimidad , como el de Felipe Calderón en México, George W. Bush en Estados Unidos y el de Than Shwe en Myanmar, son característicos por imponer sanciones estúpidas a sus gobernados, después de dejar caer medidas que hacen difícil la vida cotidiana para las personas.

Myanmar es un país que viene de una guerra civil y donde luego se impuso la dictadura, de la que Ne Win se hizo con el poder en el año de 1962. Sin embargo, se reanudaron las revueltas lideradas por las minorías y en 1981 Ne Win es sustituido por el general San Yu. En 1988 crece la oposición al régimen militar con una revuelta estudiantil que va creciendo y es aplastada, dejando un total de 3 mil muertos. En 1992, Than Shwe es nombrado presidente de la junta militar, aunque esencialmente era el que estaba a cargo desde 1988. La actual protesta es una de las más fuertes desde ese trágico año.

En agosto pasado, la junta militar de Myanmar ordenó el aumento a los combustibles (¿donde más hemos oído eso?) en un 50 por ciento, ocasionando las nuevas protestas por parte de los monjes budistas, una de las minorías en aquel país. Curiosamente, esas alzas son producto de un sistema económico en decadencia, sostenido únicamente por medio de invasiones o gobiernos autoritarios.

En México, las nuevas reformas le pegaron a la ciudadanía en vez de ayudarla. La reforma fiscal creó nuevos impuestos bastante justos, a excepción del gasolinazo que sólo aumentará los precios de la canasta ya no tan básica. Tal situación empeora cada vez más la probable crisis económica, crisis negada por el gran Agustín Carstens en su comparecencia ante la Cámara de Diputados. Por otra parte, la reforma electoral deja fuera las candidaturas independientes, aumentando el poder de los partidos políticos. Por si fuera poco, la reforma judicial pretende espiar a cualquier persona sin una orden, convirtiéndola en una dedicatoria a cualquier clase de protesta en “calderolandia”.

Mientras, Estados Unidos busca una guerra permanente para mantener su industria armamentista. Busca guerras que le ayudan a posicionarse estratégicamente para cualquier otra incursión militar y para detener a una posible competencia rusa o china. Aunado a ello, conserva un régimen policial sobre sus ciudadanos, creando leyes, en las que se basó Calderón, para destruir la amenaza terrorista que acecha únicamente a su territorio, un sentimiento paranoico y egocéntrico.

Obviamente no son los únicos países con tales políticas, pero pareciera que por el momento son algunos de los más característicos. Estados Unidos es el ejemplo a seguir para todos aquellos que pretenden mantener un poder ajeno, que no les pertenece, pues los gobernantes deben ascender a él por medio de la elección popular y no por le fraude o los golpes de Estado.

México, Myanmar y demás países parecen la copia barata de Estados Unidos. Son como su extensión y es la razón por la cual los considera patios traseros. Por eso no desea ninguna competencia, aunque empieza a renacer, poniendo en peligro la hegemonía estadounidense.

La copia de las políticas represoras gringas no es un acontecimiento actual. Se vienen dando desde el surgimiento de Estados Unidos como potencia mundial. Nunca se han copiado las cosas buenas, sino las acciones neoliberales que puedan sostener los gobiernos ante los movimientos y las protestas sociales.

El militarismo es la mejor forma de atrasar la caída de los gobiernos. Sólo es un atraso porque los seres humanos tienen un límite, límite que se está rebasando como en el caso de Myanmar y la movilización budista. No nos quepa duda de que próximamente las personas estarán hartas y haya una revolución, no necesariamente armada, sino un cambio en la forma de pensar, en las ideas, eso en el mejor de los casos.


Como sostiene el doctor Luis Javier Garrido en su artículo en La Jornada (5 de octubre de 2007): “La historia muestra que todos los gobiernos espurios tienden inexorablemente al autoritarismo a consecuencia de su carencia de un respaldo popular y del hecho de que no cuentan más que con el apoyo (no siempre incondicional) de las fuerzas golpistas que propiciaron y avalaron la usurpación, lo que los lleva a prevalecer por la fuerza y no por el consenso…” , justo como está sucediendo en el mundo.

Escríbeme a: mana86_maoz@hotmail.com

*El autor es estudiante del séptimo semestre de Comunicación Política.

Columna | Nadie me lo preguntó, pero...


Nadie me lo preguntó, pero...

Foxilandia

Luís Ángel Hurtado Razo

Durante su sexenio Vicente Fox habló de transparencia y rendición de cuentas. En el primer debate que sostuvo cuando era candidato a la presidencia de la República le asestó a su adversario Francisco Labastida la siguiente afirmación: “a mí lo mentiroso y lo pelado se me pude quitar, pero a ustedes lo corruptos y rateros nunca se les quitará”.

Quien diría que seis años después éste personaje, quien nos habló de un cambio y de un avance democrático, salga con su esposa Martha Sahagún en la revista “Quien” en unas fotografías comprometedoras que muestran al público lo bien remodelado que quedó su rancho en Guanajuato, cuando el sueldo que recibió como presidente no le alcanzaría para tan magnas remodelaciones.

Para muchos, el caso de Foxilandia se dio por concluido cuando Fox entregó la banda presidencial a Felipe Calderón en medio de un proceso electoral, ilegitimo e intransparente.

Unos días después de su salida del ejecutivo, Vicente Fox declaró que las elecciones presidenciales pasadas le permitieron “desquitarse” con Andrés Manuel López Obrador, al no poder desaforarlo en el 2005. Un sector de la sociedad opina que las declaraciones del ex presidente no tienen valor.

Sin embargo, hace menos de un mes el ex presidente se pasea portando grandes objetos de valor y sobretodo propiedades valuadas en millones de pesos y, cínicamente, él y su esposa tratan de explicar que nos les pertenecen.

También cuando salió a explicar la fortuna de sus hijos y que la fundación “Vamos México” en ningún momento había sido utilizada para el enriquecimiento descomunal de ella y sus retoños.

Nadie me lo preguntó, pero desde el punto de vista de su servidor a cerca Foxilandia, sostengo que sigue en pie y dudo que se extinga durante muchos años debido al juicio que se le aplicará a nuestro ex presidente. Haber si así hacemos entender a nuestros amables políticos que en México las explicaciones después de un suceso tan claro sobran porque, aunque ellos no lo crean, no somos tan tontos.


Escríbeme a: pakal_@hotmail.com


*El aurtor es tesista (de noveno semestre) de Comunicación Política.



Reseña del libro: "El espejismo democrático"


“Polvos de aquellos lodos”


Betsy Castellanos


“El pasado nunca pasa, ni siquiera es pasado”, concluye el historiador Lorenzo Meyer en su más reciente obra: El espejismo democrático.
Para comprender lo anterior, es necesario echar un vistazo a la historia de México; recorrer senderos que permanecen en penumbras, descubrir pasajes que han tratado de ser sellados por considerarse incómodos ante los intereses de algunos, y recordar los nombres que han sido cubiertos por la polvareda que ha dejado el tiempo tras su paso.

El espejismo democrático es esa búsqueda. Meyer vislumbra los rescoldos de la historia mexicana: lo que queda de aquella hoguera en la cual fueron fraguados los hierros ígneos que han marcado a cada uno de los descendientes de una cultura milenaria. A través del escrito sencillo y apasionante de Meyer, es posible entender el contexto histórico–social de México y los problemas políticos, económicos y culturales que en él subyacen.

El historiador desenmaraña la urdimbre de acontecimientos pasados e inmediatos que han dado como resultado el complejo y policromo país que es México. El recorrido histórico se concreta en el subtítulo de la obra: de la euforia del cambio a la continuidad. El eco distante de una historia llena de corrupción, injusticia y traición resuena en las páginas del libro. Vuelven a erigirse los paisajes del porfiriato y del callismo.

Meyer describe cómo es que se dio ese proceso al cual se le ha denominado, de manera muy superficial, cambio en el país. Cómo llegó ese momento por tantos anhelado y que finalmente fueron esos mismos quienes pasaron de la euforia a la incertidumbre y quienes presenciaron, nuevamente, los rastros de aquellos hierros candentes.

La administración foxista y los principales problemas que surgieron y se acentuaron durante ese tiempo: la corrupción política, el desafuero de Andrés Manuel López Obrador, las campañas electorales y las estrategias políticas que se llevaron a cabo durante ellas, así como la crisis postelectoral, son algunos de los aspectos que se exponen en El espejismo democrático.

Al mismo tiempo, Meyer describe el panorama mundial en el cual se encuentra inserto México, y esto permite comprender gran parte de los sucesos internos que, por lo general, han respondido más a las exigencias exógenas que a las necesidades e intereses propios del país.

Una vez expuestas las causas y las perspectivas dentro y fuera de la nación, es posible valorar la situación actual de México: lidiar con los polvos de lodos pasados o comenzar a cobrar las cuentas, afrentas y demás vejaciones hacia el país por parte de los grupos que prevalecen en el poder y preguntarse si el pasado nunca pasa, si ni siquiera lo es…

El sentido de conocer el pasado es no volver a él, pero en El espejismo democrático parece que la sociedad mexicana está atrapada en un fractal que se eleva al infinito. Al mismo tiempo esta obra permite saber en dónde se encuentran las fracturas de ese fractal. Es, por lo anterior, sumamente apreciable el trabajo que Meyer realiza en este libro.

Ficha técnica:
Meyer, Lorenzo. El espejismo democrático, Océano, México, 2007; 290 pp.

Escríbeme a: chicaboond@hotmail.com

*La autora es estudiante del quinto semestre de Ciencias de la Cumunicación.