martes, 20 de noviembre de 2007

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Triunfo anunciado en Rectoría



Jessica Méndez

POR FIN salió el humo blanco de Rectoría... A nadie sorprendió la noticia. El doctor José Narro Robles fue designado, por decisión unánime de la Junta de Gobierno, como nuevo rector de la Universidad Nacional Autónoma de México para el periodo 2007-2011, convirtiéndose así en el rector número 23 desde que en 1929 la máxima casa de estudios del país alcanzara su autonomía.

El ex director de la Facultad de Medicina afirma no creer en la “zoología fantástica universitaria”, pero desde el inicio del proceso de sucesión se le identificó como el delfín de Juan Ramón De la Fuente. Sin embargo, al anunciar su candidatura, Narro Robles negó que en la Universidad se vivieran prácticas priistas como aquella famosa del “dedazo”.

No obstante, la cercanía del nuevo rector con De la Fuente reside en que ambos han estado en puestos públicos del gobierno federal y en cargos administrativos dentro de la UNAM. Cuando Juan Ramón era titular de la Secretaría de Salud en el gobierno de Ernesto Zedillo, en esa misma dependencia José Narro tenía a su cargo los Servicios de Salud y Coordinación Sectorial.

Esta no es la primera vez en que Narro intentó llegar a Rectoría. Su primera postulación fue en 1988. La segunda en 1992. En ambas ocasiones el designado fue José Sarukhán Kermez. En 1999 no fue candidato, porque apoyó a De la Fuente. (Proceso 1615).

Ya al frente de la UNAM, Juan Ramón designó al médico como coordinador de la Reforma Universitaria, además de encomendarle organizar un plebiscito en el que la comunidad universitaria reclamara el fin de la huelga.

Por su parte, 12 de los 15 integrantes de la actual Junta de Gobierno fueron renovados con Juan Ramón al frente de la UNAM. Ante ello, no está demás mencionar que quien propone a los nuevos integrantes de dicho organismo es el rector.

Tales elementos alimentaron la idea de que no habría duda de quién sería el nuevo rector de nuestra Universidad. Tanto es así que un día después de que concluyera la comparecencia de los dos últimos aspirantes, los juristas Fernando Serrano Migallón y Diego Valadés, en aproximadamente ocho horas, la Junta de Gobierno hizo pública su designación.
La única duda era, más bien, la de saber cuándo sería designado José Narro rector de la UNAM. (Proceso, 1620).

Aunque a partir del sábado 17 de noviembre Narro Robles ya asumió funciones, luego de que un día antes Juan Ramón de la Fuente le hiciera entrega de la documentación del estado financiero que guardó la Universidad durante su administración, así como 134 “libros blancos”, el 20 de noviembre se realizará la ceremonia formal de toma de posesión.

La Junta de Gobierno

Una de las críticas entorno al proceso de sucesión de Rectoría fue la forma en que se designó al doctor José Narro. Entre las facultades de los 15 notables de la Junta de Gobierno, se encuentra nombrar al rector y a los directores de las facultades, escuelas e institutos, así como designar a los miembros del Patrimonio universitario.

Este mecanismo está inscrito en la Ley Orgánica de la UNAM desde 1945: 15 académicos brillantes tienen en sus manos el poder de decisión. Sin embargo, el proceso no es transparente porque no se sabe si los notables tienen presiones externas, aunque lo nieguen una y otra vez.

Tampoco la comunidad universitaria conoce cuáles son los puntos medulares de la discusión entre ellos para coincidir de manera “unánime” en la designación del nuevo rector. El método fue criticado por el Sindicato de Trabajadores de la UNAM (STUNAM), por académicos y estudiantes.

Aún así, la Junta de Gobierno es la figura adecuada para elegir al rector. A lo largo de la historia las decisiones políticas más importantes siempre se dan en arreglos copulares, lo cual no es motivo para satanizar las formas. Es así como casi siempre sucede.

Además, si la forma de elegir al rector en la Universidad fuera a través de elecciones, con ello no podría llenarse o decir que se vive en democracia. ¿Acaso no se vería más descaradamente el acarreo, el soborno, la cargada y el “carro completo” en las elecciones, por ejemplo?

Esas prácticas son todavía formas existentes en el sistema político y con ello no se podría asegurar que estamos ante una democracia participativa. Algunos profesores de la Facultad de Derecho fueron presionados por su director para hablar bien de él.

El proyecto

Esta vez todos los candidatos coincidieron en algo: el tema de las cuotas no estarían a discusión. Narro Robles, en las entrevistas que concedió a los medios de comunicación, prometió mantener la gratuidad de la Universidad y “provocar que la agenda de México del siglo XXI pase por… la UNAM”.

El médico no sólo se ha destacado en su área. Su carrera política es destacable. Quienes lo conocen aseguran que no pierde los estribos ni en las situaciones más difíciles. En el rectorado de José Sarhukán fue designado representante máximo para el Congreso Universitario para tratar con los estudiantes y el sindicato.

El nuevo rector divide en tres sus propuestas: consolidar el prestigio recuperado de la UNAM, mejorar la docencia -tanto en el bachillerato como en la licenciatura y el posgrado-, y vincular más la investigación con los sectores productivos del país.

Otro aspecto interesante fue que la mayoría de la comunidad estudiantil simpatizó con José Narro Robles. En las aulas se escuchaba que si Juan Ramón había significado una recuperación para la Universidad en diversos ámbitos y que si José Narro era sinónimo de continuidad, entonces él debía llegar a la Rectoría.

Son varias las tareas a realizar en los próximos cuatro años dentro de la máxima casa de estudios. No bajar la guardia en la asignación del presupuesto; tampoco permitir la incidencia de factores externos que causen conflicto a la UNAM; trabajar con ahínco para abatir la deserción escolar en el bachillerato y la licenciatura; mantener, mejorar y renovar la calidad de la enseñanza. Y, sobre todo, no dormirse en los laureles con la idea de ser la mejor Universidad.
Escríbeme a: morisot26@hotmail.com
*La autora es estudiante del noveno semetre de Comunicación Política. Actualmente realiza sus prácticas profesionales en Notimex.

1 comentario:

James dijo...

Artículo muy completo. Lo único que no me quedó claro, es si estás a favor o contra de la forma de elección del rector