Cambio de pokemón: Juan Camilo, yo te elijo
Miguel Ángel López Flores
Cambiar. La Real Academia de la Lengua, en su segunda acepción, define este verbo como “convertir o mudar algo en otra cosa, frecuentemente su contraria”. El día 16 de enero de 2008 se llevó a cabo el cambio de Secretario de Gobernación, el tercer movimiento dentro del gabinete en la administración de Felipe Calderón Hinojosa. Muchos, la mayoría de los analistas ven al hecho como un relevo, como la renuncia de alguien y la designación de, simplemente, otro. No, la entrada del Lic. Juan Camilo Mouriño Terrazo como nuevo encargado de la política interna mexicana en verdad es un cambio.
Si bien Francisco Ramírez Acuña no es (y nunca se negará) una “blanca paloma”, durante su administración mantuvo un perfil gris, su imagen permaneció en el olvido y sus acciones, la mayoría de las veces, salían al imaginario colectivo como entes separados e independientes del funcionario. Ejemplo de ello, su nula presencia en los actos de protección civil efectuados a lo largo del 2007. ¿Quién se acuerda de él encabezando los trabajos? En otras palabras, un secretario de gobernación para el olvido (aunque para olvidar tuvo que estar en la memoria en algún momento).
Por el contrario, el nuevo Secretario de Gobernación tiene más color y pinta mejor que cualquier otro secretario de Estado. Tan es así que, en menos de veinticuatro horas de haber ocupado su nuevo cargo, ya había sido entrevistado en los principales noticiarios televisivos y radiofónicos nacionales.
Pero su imagen no es nueva. En el semanario Proceso se han documentado, varias ocasiones, los cambios dentro de la Residencia oficial de los Pinos, cámaras y policías privados, sistemas de espionaje y revisión hasta al más insignificante bolso. Todo ello, bajo las ordenes e instrucciones de “Iván”, como lo llaman en su familia.
Su papel como Jefe de la oficina de la presidencia lo posicionó muy bien. Esto debido a que, desde el primer día de la administración calderonista, se supo que ese puesto se creo específicamente para él. Se le hizo un nicho de facto, desde donde se ganó amistades, contactos, enemigos, rivales, aliados y fuentes de información. Fungía, dicen muchos, como un meta constitucional vicepresidente. Virrey decían otros, por eso de su origen español.
Mouriño Terrazo, hijo de un importante millonario español, Carlos Mouriño Atanes (el llamado “papá incómodo”), dueño, entre otras cosas del Real Celta de Vigo (desde mayo de 2006), empresario y concesionario dentro del sector energético en México (“Astillero” en La Jornada, lunes 22 de mayo de 2006), es un político que escaló, sospechosamente, muy rápido dentro de la cuasi hermética estructura panista. Líder de los amigos de Fox en Campeche, subsecretario de energía y operador político de Felipe Calderón Hinojosa, son, entre otros, hechos que, han puesto en duda su honestidad y compromiso con la sociedad.
Tráfico de influencias, pago de facturas y portador de secretos son fantasmas que, inevitablemente, lo potencializan dentro de la arena política. Lo maquiavélico se traduce, dentro de la cultura política mexicana, como malévolo, el enemigo perfecto. Sin él, no existen los demás, una máxima dentro del conflicto político. Lo hacen, en otras palabras, necesario en el juego y, además, uno de los protagonistas de este.
Juan Camilo Mouriño como Secretario de gobernación se proyecta a ser unos de los personajes más vistos, criticados y/o admirados en lo que queda del sexenio. Y a la par, nace (tras ser planeado) como el individuo que intentará contrarrestar a la oposición en el tema de la reforma energética (no es casual que un gangster en estas cuestiones haya llegado a tal estratégico puesto) a unos días que se anunciara la creación del Movimiento Nacional en Defensa del Petróleo. Para vencer los malos, dirían en Avenida Popocatépetl. Y de paso para ser escudo del jefe y el héroe si lo logra.
Las instrucciones están dadas. Juan Camilo tiene órdenes muy precisas. Desde otra óptica, sus condiciones para seguir escalando son más que claras. En fin, Joaquín López-Dóriga y Carlos Loret de Mola le ayudaron a aclarar que sí, que no hay problema en caso de que decidiera ser Presidente en México… como dibujara Jans el 17 de enero de 2008 dentro de Diario Milenio: los españoles decidieron abrir una empresa más, ahora en Bucareli y reabrir, a futuro, la matriz en los Pinos. Falta que Atlacomulco y Copilco se dejen “comer el mandado”.
*Jaculatoria: se espera que el PRD en el Distrito Federal aproveche los 90 millones de pesos que le han sido entregados para este 2008… y que los Reyes Magos lean esta petición.
Escríbeme a: frmiguelangellopezosa@hotmail.com

No hay comentarios:
Publicar un comentario