Grillo Monaguillo
¡Santa Carmen la callosa! Por fin se libraron de ese mal. Qué dios los perdone.
LAS ÚLTIMAS fiestas navideñas han ocasionado que el templo se atiborre de gente y las imágenes de niños dios van —más bien, los llevan— por su baño anual de agua bendita. Filas y filas de dinero… digo, de piadosas personas que se acercan a cumplir con la tradición y a llenar, por supuesto, las charolitas con monedas. Pero bueno, ese no es el punto.
En una de esas, al padre Roberto se le vació su recipiente del divino brebaje y me mandó a llenarlo con agua… de la llave, me dijo. Yo, como fiel monaguillo que soy, obedecí a la letra su orden y fui a llenar su acetre al mismo grifo del cual sale el líquido con el que lavamos los trastes y nuestras manos después de hacer “del dos” (digo, mi moral no me deja decir mierda). Sí, el agua bendita con la que la gente satisface su fe sale de las tuberías y se trapea cual leche derramada en el piso de la cocina. Por lo menos, es lo que viví aquel día.
Después de dicha jornada dormí como rey tras trabajar como paje. Al despertar me enteré de una noticia muy grave: Carmen Aristegui salía del aire, la despedían de W Radio, Hoy por Hoy se cancelaba, el único noticiario serio me dejaba. Pude haber tomado el microbús hacia Xochimilco, bajarme en Calzada del Hueso y protestar frente a Radiopolis como lo hicieron muchos, sin embargo no fue así. Me quedé más de media hora en mi cama, cansado y pensativo. Reflexionando sobre la mentira, el fraude y la manipulación.
A eso del medio día llegué a una conclusión. Encontré que las cosas más puras en el mundo están hechas con base en lo mendaz, en lo corrupto y despreciable. La fe es como la democracia: sólo existe cuando es necesaria para los menos, ya sea para llenar alcancías a fin de año o para sacar del hoyo a una radiodifusora que prácticamente estaba en quiebra. Y en los dos casos se utilizan mártires, gente que se [le] sacrifica, corta la cabeza o se le niega el contrato. Sin mencionar los gritos silenciados por una mordaza. No se esperaba más de una estación que pasó de un día a otro a convertirse en un vomitivo. WC Radio.
Por esta semana es todo. Me tengo que ir porque me esperan para el rosario. Sólo me queda decir una cosa: no es 16 de julio, pero dedico este mi primer texto a Carmen… a la Virgen de Carmen, no vaya a ser que me tachen de perredista o, de lo que es peor, de hablar mal de la Iglesia Católica sin tener una orden de excomunión lista para mí. La sotana me espera, la segunda ya suena y en Bucarelli un duendecito ya se sienta. Adiós.
LAS ÚLTIMAS fiestas navideñas han ocasionado que el templo se atiborre de gente y las imágenes de niños dios van —más bien, los llevan— por su baño anual de agua bendita. Filas y filas de dinero… digo, de piadosas personas que se acercan a cumplir con la tradición y a llenar, por supuesto, las charolitas con monedas. Pero bueno, ese no es el punto.
En una de esas, al padre Roberto se le vació su recipiente del divino brebaje y me mandó a llenarlo con agua… de la llave, me dijo. Yo, como fiel monaguillo que soy, obedecí a la letra su orden y fui a llenar su acetre al mismo grifo del cual sale el líquido con el que lavamos los trastes y nuestras manos después de hacer “del dos” (digo, mi moral no me deja decir mierda). Sí, el agua bendita con la que la gente satisface su fe sale de las tuberías y se trapea cual leche derramada en el piso de la cocina. Por lo menos, es lo que viví aquel día.
Después de dicha jornada dormí como rey tras trabajar como paje. Al despertar me enteré de una noticia muy grave: Carmen Aristegui salía del aire, la despedían de W Radio, Hoy por Hoy se cancelaba, el único noticiario serio me dejaba. Pude haber tomado el microbús hacia Xochimilco, bajarme en Calzada del Hueso y protestar frente a Radiopolis como lo hicieron muchos, sin embargo no fue así. Me quedé más de media hora en mi cama, cansado y pensativo. Reflexionando sobre la mentira, el fraude y la manipulación.
A eso del medio día llegué a una conclusión. Encontré que las cosas más puras en el mundo están hechas con base en lo mendaz, en lo corrupto y despreciable. La fe es como la democracia: sólo existe cuando es necesaria para los menos, ya sea para llenar alcancías a fin de año o para sacar del hoyo a una radiodifusora que prácticamente estaba en quiebra. Y en los dos casos se utilizan mártires, gente que se [le] sacrifica, corta la cabeza o se le niega el contrato. Sin mencionar los gritos silenciados por una mordaza. No se esperaba más de una estación que pasó de un día a otro a convertirse en un vomitivo. WC Radio.
Por esta semana es todo. Me tengo que ir porque me esperan para el rosario. Sólo me queda decir una cosa: no es 16 de julio, pero dedico este mi primer texto a Carmen… a la Virgen de Carmen, no vaya a ser que me tachen de perredista o, de lo que es peor, de hablar mal de la Iglesia Católica sin tener una orden de excomunión lista para mí. La sotana me espera, la segunda ya suena y en Bucarelli un duendecito ya se sienta. Adiós.

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