La televisión que nos tocó vivir
Miguel Ángel López Flores
LOS HOGARES mexicanos iniciaron el año 2008 con muy malos augurios: el alza en los precios de la gasolina, tortillas, pan, azúcar gas, agua, etcétera. Además, lo hicieron con la misma incertidumbre, o peor, preguntándose acerca del futuro de su “manera de supervivencia” –la forma neoliberal para el concepto “estilo de vida”, propuesto por este autor— gracias al increíble y generoso aumento de dos pesos al salario mínimo; sin mencionar, la garrafal entrada en marcha del Tratado de Libre Comercio en cuanto al sector agrario se refiere.
Sin lugar a dudas, todo lo anterior muestra lo perverso, lo satánicamente pronosticado. Lo que causa más ruido en nuestros analistas, caricaturistas y comunicadores mexicanos. Lo mismo de lo mismo. Es por ello que, debemos atender otros asuntos que también respectan, y afectan, a todos.
Uno de ellos, el que propongo en el presente texto, es: los contenidos televisivos que nos esperan en este año. Por lo menos, los que hasta hoy en día nos han dejado conocer y que cubrirán los horarios estelares en los canales con mayor teleauditorio en nuestro país. Y de paso, al concluir, daremos pie a conocer la nueva imagen de XEW radio AM y FM, pero sólo de pasadita, como se lo merecen.
Televisa y TV Azteca, por lo menos en los últimos siete años (desde la aparición de Big Brother y La Academia, del concepto reality show en México) han puesto todo su esfuerzo para que el domingo nocturno sea su coto más fuerte de raiting y ganancias, hecho que, sin lugar a dudas ha tenido éxito. Todo esto, por supuesto, sin descuidar la producción de telenovelas, revistas matutinas (de estas últimas, la que más duró es Hoy) y programas referentes, a lo que ellos llaman “espectáculo”. A pesar de todo en este año nuevo, la situación parece estar cambiando.
El regreso del concepto de programa de variedades (tipo Raúl Velasco, con Siempre en domingo) en el horario estelar de Televisa, con el programa Lluvia de estrellas y el sesudo esfuerzo de TV Azteca por hacerle competencia a la cadena de san Ángel al poner películas “familiares” de Disney semanalmente, hablan de una distribución de esfuerzos y dinero en otras áreas y horarios para las dos cadenas. Por ejemplo, en la producción, compra y venta de series así como la sobreexplotación de refritos y franquicias extranjeras (como fue el caso de Lola érase una vez [Televisa, 2007] o La niñera [Tv Azteca, 2007]). Todos ellos con una saturación garrafal de publicidad insertada, tanto oficial como comercial.
En el presente año se esperan tener las temporadas “2” de: S.O.S Sexo y Otros Secretos, El Pantera, 13 Miedos y el estreno de una nueva (tras el rotundo fracaso de lo que fuera Y ahora, ¿qué hago?) así como la presentación, aprobación y producción del nuevo Papá soltero y el repunte de Amor mío.
En el mismo tenor, ambas televisoras (y ¿por qué no mencionarlo? también Cadena Tres) continuarán con la transmisión de diversos contenidos de corte extranjero: Lost, CSI Miami, La ley y el Orden (Unidad de victimas especiales e Intento criminal), Sobrenatural, Sin rastro, Drake y Josh, Almas perdidas, Smallville, Los Simpson, Padre de familia y otras volverán a inyectar la cultura yanqui de violencia y sin sentido a los hogares mexicanos. Todas ellas, mostrando situaciones ajenas a la verdadera dinámica en la que se desarrolla el mexicano promedio y, en el mejor –o peor— de los casos, fomentando la paranoia con respecto al crimen organizado y la muerte, reinante a últimas fechas en nuestro territorio.
Sirviendo como otro brazo fuerte en la búsqueda de públicos más consolidados en todo tipo de edades y horarios, nos encontramos con el mundo de las telenovelas. Antes que nada, se le agradecerá a Televisa terminar de una buena vez con el bodrio llamado Yo amo a Juan querendón y dar paso a un intento más para alzar la cultura femenina (menospreciándola aún más) con la esperada producción titulada Las tontas no van al cielo. Y por si no fuera poco, esta misma cadena televisiva, reitera que su tirada está en poner a la sumisión como base de todo lo que se llagara a pensar (actitud medular en un pensamiento conservador) con su nueva joya: Fuego en la sangre. Tendremos, en este sentido, un año más de humillación al género femenino subyugado al varón y la lucha de estos para conseguir el amor, mientras ellas los esperan dispuestas a la obediencia eterna (como lo hiciera Pasión, Destilando amor y la Fea más Bella el año pasado) con finales, seguramente, en los altares.
En el aspecto noticioso, las antenas domésticas parece que seguirán con la misma dinámica. Se iniciaran las jornadas con las noticias de la noche anterior y entrevistas oportunas a las figuras públicas de, también, la velada recién superada. En TV Azteca, las noticias las seguirán transmitiendo “picaditas y en la boca”, de pasada, en “un minuto”, tal cual rezan algunos de sus slogans, con el amarillismo y expectación acostumbrados, con apariciones informativas a cada hora, etapa del día y hecho de importancia; Televisa indica que su neoestrategia de dejar al Presidente de la República a la mitad de su noticiario principal continuará como su carta fuerte para ejercerle presión. Cadena Tres tendrá un segundo año de reconfirmación, ha pegado suave, sin embargo su labor a favor de la CONACYT, usando a su principal figura, Pedro Ferríz de Con; además del Teletón que lo ha mantenido al aire.
El efímero —pero interminable— paso de programas, “propuestas televisivas” les llaman, estarán a la orden del día. De igual forma, los programas de revista nocturna y matutina coparan las mentes. Matutino Express, Se Vale, Desmadruga2, el Notifiero, De buenas a la una, TV de noche y Venga la alegría son parte fundamental de la cartelera casera de este año. No se mencionan los programas de espectáculo porque, Ventaneando y La Oreja (que trasciende es su último año al aire) despliegan y reabastecen reporteros a gran parte de los programas mencionados.
En fin, entre comerciales, programas de concurso, de comedia (con el mesiánico retorno de La Parodia) y propuestas inútiles (Pepsi chart, Incógnito, el de los videos en el Canal 7 que cambia de nombre cada semestre, etcétera) estarán los Juegos Olímpicos de Beijing.
“La guerra entre televisoras” (como lo dicen los expertos) se ve desigual. El equipo deportivo de TV Azteca se desmanteló y alineó a la FEMEXFUT dejando la oportunidad a Televisa Deportes de llevarse el trofeo el raiting, la publicidad y la credibilidad. Y, para no depreciar la verdadera intención del evento mundial: si México gana una medalla, sea cual sea su color, se tendrá a un nuevo semidiós en el espectro televisivo.
Lo anterior, es pues, el panorama de la televisión en México durante 2008. Canal 11 y Canal 22 seguirán dando la cara y ganando los premios en Europa así como en festivales varios. Lo malo es que, el grueso del tiempo al aire en las pantallas estará educando a la población, saboteando sus bolsillos e inspirando sus deseos de consumo.
En fin, así son las cosas. En estas últimas fechas, XEW radio esgrime que somos, todos, según ellos, parte de una nueva generación. Misma en la que —traduzco— desean que sólo deberíamos sentarnos, escuchar, ver y hacer lo que nos corresponde. Tal cual se hace en el WC… en la “nueva generación WC radio”. Utopías. Sus utopías.
Miguel Ángel López Flores
LOS HOGARES mexicanos iniciaron el año 2008 con muy malos augurios: el alza en los precios de la gasolina, tortillas, pan, azúcar gas, agua, etcétera. Además, lo hicieron con la misma incertidumbre, o peor, preguntándose acerca del futuro de su “manera de supervivencia” –la forma neoliberal para el concepto “estilo de vida”, propuesto por este autor— gracias al increíble y generoso aumento de dos pesos al salario mínimo; sin mencionar, la garrafal entrada en marcha del Tratado de Libre Comercio en cuanto al sector agrario se refiere.
Sin lugar a dudas, todo lo anterior muestra lo perverso, lo satánicamente pronosticado. Lo que causa más ruido en nuestros analistas, caricaturistas y comunicadores mexicanos. Lo mismo de lo mismo. Es por ello que, debemos atender otros asuntos que también respectan, y afectan, a todos.
Uno de ellos, el que propongo en el presente texto, es: los contenidos televisivos que nos esperan en este año. Por lo menos, los que hasta hoy en día nos han dejado conocer y que cubrirán los horarios estelares en los canales con mayor teleauditorio en nuestro país. Y de paso, al concluir, daremos pie a conocer la nueva imagen de XEW radio AM y FM, pero sólo de pasadita, como se lo merecen.
Televisa y TV Azteca, por lo menos en los últimos siete años (desde la aparición de Big Brother y La Academia, del concepto reality show en México) han puesto todo su esfuerzo para que el domingo nocturno sea su coto más fuerte de raiting y ganancias, hecho que, sin lugar a dudas ha tenido éxito. Todo esto, por supuesto, sin descuidar la producción de telenovelas, revistas matutinas (de estas últimas, la que más duró es Hoy) y programas referentes, a lo que ellos llaman “espectáculo”. A pesar de todo en este año nuevo, la situación parece estar cambiando.
El regreso del concepto de programa de variedades (tipo Raúl Velasco, con Siempre en domingo) en el horario estelar de Televisa, con el programa Lluvia de estrellas y el sesudo esfuerzo de TV Azteca por hacerle competencia a la cadena de san Ángel al poner películas “familiares” de Disney semanalmente, hablan de una distribución de esfuerzos y dinero en otras áreas y horarios para las dos cadenas. Por ejemplo, en la producción, compra y venta de series así como la sobreexplotación de refritos y franquicias extranjeras (como fue el caso de Lola érase una vez [Televisa, 2007] o La niñera [Tv Azteca, 2007]). Todos ellos con una saturación garrafal de publicidad insertada, tanto oficial como comercial.
En el presente año se esperan tener las temporadas “2” de: S.O.S Sexo y Otros Secretos, El Pantera, 13 Miedos y el estreno de una nueva (tras el rotundo fracaso de lo que fuera Y ahora, ¿qué hago?) así como la presentación, aprobación y producción del nuevo Papá soltero y el repunte de Amor mío.
En el mismo tenor, ambas televisoras (y ¿por qué no mencionarlo? también Cadena Tres) continuarán con la transmisión de diversos contenidos de corte extranjero: Lost, CSI Miami, La ley y el Orden (Unidad de victimas especiales e Intento criminal), Sobrenatural, Sin rastro, Drake y Josh, Almas perdidas, Smallville, Los Simpson, Padre de familia y otras volverán a inyectar la cultura yanqui de violencia y sin sentido a los hogares mexicanos. Todas ellas, mostrando situaciones ajenas a la verdadera dinámica en la que se desarrolla el mexicano promedio y, en el mejor –o peor— de los casos, fomentando la paranoia con respecto al crimen organizado y la muerte, reinante a últimas fechas en nuestro territorio.
Sirviendo como otro brazo fuerte en la búsqueda de públicos más consolidados en todo tipo de edades y horarios, nos encontramos con el mundo de las telenovelas. Antes que nada, se le agradecerá a Televisa terminar de una buena vez con el bodrio llamado Yo amo a Juan querendón y dar paso a un intento más para alzar la cultura femenina (menospreciándola aún más) con la esperada producción titulada Las tontas no van al cielo. Y por si no fuera poco, esta misma cadena televisiva, reitera que su tirada está en poner a la sumisión como base de todo lo que se llagara a pensar (actitud medular en un pensamiento conservador) con su nueva joya: Fuego en la sangre. Tendremos, en este sentido, un año más de humillación al género femenino subyugado al varón y la lucha de estos para conseguir el amor, mientras ellas los esperan dispuestas a la obediencia eterna (como lo hiciera Pasión, Destilando amor y la Fea más Bella el año pasado) con finales, seguramente, en los altares.
En el aspecto noticioso, las antenas domésticas parece que seguirán con la misma dinámica. Se iniciaran las jornadas con las noticias de la noche anterior y entrevistas oportunas a las figuras públicas de, también, la velada recién superada. En TV Azteca, las noticias las seguirán transmitiendo “picaditas y en la boca”, de pasada, en “un minuto”, tal cual rezan algunos de sus slogans, con el amarillismo y expectación acostumbrados, con apariciones informativas a cada hora, etapa del día y hecho de importancia; Televisa indica que su neoestrategia de dejar al Presidente de la República a la mitad de su noticiario principal continuará como su carta fuerte para ejercerle presión. Cadena Tres tendrá un segundo año de reconfirmación, ha pegado suave, sin embargo su labor a favor de la CONACYT, usando a su principal figura, Pedro Ferríz de Con; además del Teletón que lo ha mantenido al aire.
El efímero —pero interminable— paso de programas, “propuestas televisivas” les llaman, estarán a la orden del día. De igual forma, los programas de revista nocturna y matutina coparan las mentes. Matutino Express, Se Vale, Desmadruga2, el Notifiero, De buenas a la una, TV de noche y Venga la alegría son parte fundamental de la cartelera casera de este año. No se mencionan los programas de espectáculo porque, Ventaneando y La Oreja (que trasciende es su último año al aire) despliegan y reabastecen reporteros a gran parte de los programas mencionados.
En fin, entre comerciales, programas de concurso, de comedia (con el mesiánico retorno de La Parodia) y propuestas inútiles (Pepsi chart, Incógnito, el de los videos en el Canal 7 que cambia de nombre cada semestre, etcétera) estarán los Juegos Olímpicos de Beijing.
“La guerra entre televisoras” (como lo dicen los expertos) se ve desigual. El equipo deportivo de TV Azteca se desmanteló y alineó a la FEMEXFUT dejando la oportunidad a Televisa Deportes de llevarse el trofeo el raiting, la publicidad y la credibilidad. Y, para no depreciar la verdadera intención del evento mundial: si México gana una medalla, sea cual sea su color, se tendrá a un nuevo semidiós en el espectro televisivo.
Lo anterior, es pues, el panorama de la televisión en México durante 2008. Canal 11 y Canal 22 seguirán dando la cara y ganando los premios en Europa así como en festivales varios. Lo malo es que, el grueso del tiempo al aire en las pantallas estará educando a la población, saboteando sus bolsillos e inspirando sus deseos de consumo.
En fin, así son las cosas. En estas últimas fechas, XEW radio esgrime que somos, todos, según ellos, parte de una nueva generación. Misma en la que —traduzco— desean que sólo deberíamos sentarnos, escuchar, ver y hacer lo que nos corresponde. Tal cual se hace en el WC… en la “nueva generación WC radio”. Utopías. Sus utopías.

2 comentarios:
Hay que verlo por el lado amable, la ignoracia es la madre de la felicidad, por eso somos más felices que Claudia Lizaldi en La Oreja. Gracias a la TV por brindarme las armas para no morir en un intento por superarme, por cierto, me voy porque empieza mi comedia que me mata de PASION.
buen articulo, so, nada nuevo en la tv? me gusta la forma de escribir sobre los medios, seria bueno una seccion para analisis de cada semiotico de cada programa o novela.
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