México a través de la caricatura
Por Betsy Castellanos
FANTASÍA Y realidad se mezclan en sus obras. Uno cuenta la vida del campo, la vida del México pos revolucionario con sus pueblos atestados de borrachos, como en San Garabato, donde los machos se han ido y sólo han quedado los Supermachos. El otro, la vida de la ciudad, de la urbe con sus vecindades, personajes estrambóticos que deambulan entre el ruido.
Del paisaje rural, donde habitan Calzonzín o Nopaltzin, al Callejón del Cuajo, donde vive La Familia Burrón, denominada así por las largas jornadas laborales a las que se someten los habitantes de la ciudad, Eduardo del Río, mejor conocido como “Rius”, junto con Gabriel Vargas logran encerrar la esencia de la vida mexicana, cada quien desde su propia experiencia.
“Rius” y Gabriel Vargas convierten la tragedia en risa y enseñan a burlarse de la realidad en vez de llorarla, a verla con alegría a través de la tinta con los colores explosivos. Ahora se les rinde homenaje por ello, por hacer un poco más etérea la pesadumbre de esa realidad opaca, tornándola policroma.
La historia gráfica de México sería impensable sin estos dos personajes, quienes han logrado hacer de la caricatura un propio lenguaje, más allá de los estándares estéticos, han transformado la imagen en cascadas hilarantes o vuelto políticamente críticos a los miembros de varias generaciones.
La exposición titulada De San Garabato al Callejón del Cuajo, a partir del 23 de noviembre, muestra las obras representativas de “Rius” y Gabriel Vargas.
A lo largo de toda su carrera, Eduardo del Río fundó distintas publicaciones dedicadas al género de la caricatura política, el Museo del Estaquillo en su primer piso exhibe cartones pertenecientes a Los Supermachos, revista que lo consolidaría como representante de dicho género. En este espacio, además de varios cartones originales, se pueden apreciar grabados, fotografías, acuarelas y esculturas creadas por el artista.
En el segundo nivel del mismo recinto se encuentra la obra de Gabriel Vargas, quien es considerado como el mejor caricaturista de México, siendo destacado por su trabajo desde muy joven, pues a los trece años ya era ilustrador del Excélsior.
La familia Burrón es la obra más reconocida de Vargas, cuyos personajes fueron rápidamente digeridos además de estimados entre la población citadina. Regino Burrón y Borola Tacuche representan la jocosidad de las familias que viven en la vecindad. De estos personajes, es Borola quien se asume como protagonista de la obra, siendo todo un reto para Vargas, quien se propuso tener una protagonista exitosa, después de haber conseguido éxito con el personaje principal de Los Superlocos, Don Jilemón Metralla.
Urbanidad y vida rural, con personajes que representan los distintos rostros de ese crisol que es México, pero siempre aderezados con una extraña así como fascinante mezcla de optimismo, sátira y humor. “Rius” y Gabriel Vargas disfrutan plasmando a través de sus burlescos trazos, el primero su doctrina: “humor en las frases, historia en los dibujos y postura política en cada tema”; el otro, la definición de su trabajo: “ediciones optimistas para la gente que sabe reír”.
De San Garabato al Callejón del Cuajo es una manera risible de acercarse al pasado mexicano y descubrirse en uno de los personajes inmersos en el universo de papel y que, de cuando en cuando, regresan a aquellos añejos lugares provincianos o siguen deambulando entre las calles de la gran Ciudad de México.
Escríbeme a: chicaboond@hotmail.com


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